Lo que empezó como protesta… ya empezó a dar resultados.
Después de las manifestaciones recientes, el alcalde Ismael Burgueño Ruiz volvió a reunirse con vecinos de Santa Fe, y ahora sí, con acuerdos más claros sobre la mesa.
El punto más relevante, y el que seguramente muchos estaban esperando, es que el proyecto del panteón municipal ya no se realizará en Santa Fe. En su lugar, el Ayuntamiento continuará con la ampliación del Panteón Municipal número 14 en la Zona Este, como alternativa para atender esa necesidad en la ciudad.
Más allá de ese tema, la conversación también se centró en uno de los problemas más cotidianos para quienes viven en la zona: la movilidad. El alcalde anunció que habrá acciones inmediatas en vialidades, incluyendo trabajos de fresado en puntos clave como el bulevar Banderas, con la intención de mejorar el flujo vehicular, sobre todo en horas pico.
Además, se planteó la realización de recorridos en la zona con distintas dependencias municipales para evaluar directamente las condiciones actuales y definir soluciones más integrales. La idea, según lo expuesto, es no quedarse solo en medidas aisladas, sino construir una estrategia más completa para la conectividad de Santa Fe.
Este tipo de seguimiento también contempla reuniones periódicas con los residentes, algo que busca mantener abierto el canal de comunicación que se generó a partir de las protestas.
Desde una lectura más amplia, lo que se está viendo aquí es un proceso donde la participación ciudadana empieza a incidir directamente en decisiones concretas. No siempre pasa, y cuando sucede, vale la pena señalarlo.
Al mismo tiempo, el reto ahora será dar continuidad a estos acuerdos. Santa Fe es una de las zonas con mayor crecimiento en la ciudad, y eso implica que las soluciones no solo deben ser inmediatas, sino sostenidas en el tiempo.
Por lo pronto, hay un primer cambio importante sobre la mesa. Y para muchos vecinos, eso ya representa un avance.