El tema escaló tanto que ya no era solo un problema interno: padres de familia en la Zona Este de Tijuana amenazaron con cancelar un concierto de Carín León como forma de presión.
Sí, así de tensa se puso la situación por los retrasos en pagos a maestros.
Ante esto, la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda salió a dar la cara y aseguró que el problema ya fue atendido, señalando que el origen del conflicto fueron “causas administrativas”.
CUANDO EL PROBLEMA YA NO SE PUEDE IGNORAR
El conflicto no solo era por pagos pendientes. También había reclamos por falta de docentes en escuelas, lo que empezó a impactar directamente en alumnos y familias.
Y ahí fue cuando la presión subió de nivel:
pasar de quejas… a amenazar con afectar un evento masivo.
Eso obligó a que el gobierno estatal se sentara a dialogar con el magisterio.
RESPUESTA DEL GOBIERNO
De acuerdo con la mandataria, ya hubo acercamientos con docentes y representantes del sector educativo para atender las demandas.
Por su parte, la secretaria de Educación, Irma Martínez Manríquez, informó que en Tijuana ya se han asignado 2 mil 620 horas docentes, como parte de la solución al problema.
EL MENSAJE ENTRE LÍNEAS
Aquí hay dos lecturas claras:
- La oficial: fue un tema administrativo y ya se resolvió
- La realista: tuvo que haber presión fuerte para que se atendiera
Porque cuando el problema llega al punto de afectar clases… y luego brinca a algo tan mediático como un concierto, es porque la situación ya llevaba rato acumulándose.
Al final, el compromiso es que el tema quede resuelto.
Pero la pregunta que queda en el aire es otra:
¿Cuántos problemas más se quedan atorados… hasta que alguien presiona lo suficiente?