Aquí hay algo que sí puede hacer diferencia… si se aprovecha bien.
El Ayuntamiento de Tijuana, encabezado por Ismael Burgueño Ruiz, firmó un convenio con la Universidad Vizcaya de las Américas para que estudiantes realicen sus prácticas profesionales directamente en proyectos de ciudad.
El acuerdo se hizo a través del IMPLAN Tijuana, y tiene un enfoque bastante claro: integrar a estudiantes en temas como planeación urbana, movilidad y desarrollo sostenible. Es decir, no solo teoría… sino involucrarlos en lo que realmente pasa en la ciudad.
Desde el instituto, su director Juan Diego Mascareño lo planteó como una forma de conectar la formación académica con la realidad que vive Tijuana. Y del lado de la universidad, la idea es que los alumnos salgan con experiencia real, no solo con conocimientos en papel.
Aquí el punto interesante es que este tipo de convenios, cuando funcionan, ayudan a cerrar una brecha que es bastante común: la de egresar sin experiencia práctica.
Y en una ciudad como Tijuana, donde los retos urbanos son constantes, sumar nuevas miradas —especialmente de gente joven— puede aportar valor en cómo se piensan y ejecutan soluciones.
Al final, no es una obra ni un anuncio grande… pero sí es una de esas decisiones que, con el tiempo, pueden influir en cómo se forma el talento local.
Y eso también forma parte del desarrollo de la ciudad.