Para el ciudadano común, la verdadera primera cara del sistema de justicia en Tijuana no son los tribunales federales ni las salas penales del Estado; son los juzgados municipales. Ahí, en el trámite diario por una falta administrativa o un conflicto entre vecinos, es donde la gente mide si la autoridad actúa con balance o con arbitrariedad.

Por eso, la entrega de constancias a 38 jueces municipales por el curso ‘Justicia Municipal con Perspectiva de Derechos Humanos’ —encabezada por el secretario de Gobierno, Ramón Vázquez Valadez, en representación del alcalde Abdiel Gutiérrez Coronado, y en coordinación con la CEDHBC— marca un referente indispensable.

Detrás de cada boleta o expediente hay familias tijuanenses que merecen ser escuchadas con imparcialidad, respeto y dignidad. Capacitar a quienes aplican el reglamento local no es un lujo técnico ni un mero evento protocolo: es la garantía de que el orden y la seguridad jurídica caminen de la mano con los valores fundamentales de nuestra comunidad.

Que la Consejería Jurídica Municipal y la Comisión Estatal de los Derechos Humanos unan esfuerzos para sensibilizar al servidor público es una acción que beneficia directamente el entorno social de la ciudad. El verdadero reto a partir de hoy estará en las barandillas y en las audiencias: que el aprendizaje se traduzca en resoluciones justas, objetivas y prontas para cada vecino.

Fortalecer a la autoridad desde la capacitación es el camino correcto para construir confianza ciudadana.

¿Han tenido que acudir recientemente ante un juez municipal en Tijuana? ¿Cómo perciben el trato y la atención en esos espacios?