El Libramiento Rosas Magallón es, sin duda, una de las arterias más peligrosas de nuestra ciudad. Tras el accidente vehicular registrado la mañana de este jueves, el XXV Ayuntamiento de Tijuana, a través de la Dirección de Obras e Infraestructura Urbana Municipal (DOIUM), aclaró que la rampa de frenado se encuentra en operación permanente y estaba totalmente abierta y habilitada al momento del percance.

Esta obra, entregada en 2023 con una extensión de 760 metros lineales, más de 2 mil metros cuadrados de pavimento y señalización a lo largo de casi dos kilómetros, fue diseñada con un objetivo prioritario: salvar vidas. Su función principal es detener vehículos de carga pesada que sufran fallas mecánicas en una bajada que no perdona errores.

Como tijuanenses, sabemos lo crítico que es circular por esta zona y contar con infraestructura de emergencia en condiciones óptimas. Tener la rampa lista y funcional es una obligación de la autoridad que se cumple y se debe reconocer, pues representa una herramienta real para evitar tragedias mayores en el tránsito diario.

Sin embargo, ninguna rampa de frenado ni muro de contención sustituyen la responsabilidad de revisar los frenos, mantener los camiones en regla y manejar con precaución. La seguridad de nuestras familias en las calles requiere tanto de obras públicas funcionales como de choferes y empresas comprometidas con el mantenimiento de sus unidades.

Cuidar la vida en el camino es una tarea compartida entre gobierno y ciudadanía.

¿Consideran que hace falta mayor inspección a los vehículos de carga antes de permitirles transitar por vialidades tan inclinadas como el Rosas Magallón?