La tranquilidad de nuestro estado y el sustento de miles de familias dependen en gran medida de la solidez de nuestras actividades productivas. Mantener la sanidad animal e inocuidad en el sector agropecuario no solo protege la economía local, sino que garantiza que los alimentos que llegan a nuestros hogares sean de la mejor calidad.
En este sentido, resulta muy alentador que el Gobierno de Baja California haya activado el Centro de Operaciones de Emergencias Sanitarias (COES), encabezado por la gobernadora Marina del Pilar. Esta estrategia preventiva busca coordinar acciones de vigilancia y respuesta para mantener a nuestro estado libre del Gusano Barrenador, consolidándonos como una de las tres entidades del país que conservan este importante estatus zoosanitario.
Este tipo de medidas coordinadas protegen de forma directa el patrimonio de nuestras familias ganaderas y refuerzan la competitividad regional en los mercados nacionales e internacionales. Mantener los estándares sanitarios más altos exige un esfuerzo constante, rigor técnico y una comunicación fluida entre autoridades y productores.
Proteger nuestra riqueza natural y productiva es una tarea que nos involucra a todos. La colaboración responsable del sector ganadero, sumada al monitoreo institucional, demuestra que la prevención a tiempo es la mejor herramienta para asegurar la prosperidad y estabilidad de nuestra región.
¿Conocían el impacto que tienen las medidas de sanidad zoosanitaria en la calidad de los productos ganaderos que consumimos diariamente en nuestros hogares?