Quienes han intentado abrir un negocio o poner en marcha un proyecto productivo en nuestro estado conocen de sobra el calvario de la tramitología. Por eso, que Baja California sea el primer estado del país en adoptar el Modelo Nacional de Autorización de Inversiones es una noticia que impacta directamente en la economía de nuestras familias.

El acuerdo encabezado por la gobernadora Marina del Pilar junto a los siete municipios busca recortar en más del 50% los requisitos y tiempos de resolución. Homologar procesos y apostarle de verdad a la digitalización en todas las alcaldías no solo elimina la burocracia que frena a los emprendedores, sino que cierra el paso a la opacidad y a los pretextos que por años han pausado el crecimiento de la región.

En una frontera tan dinámica como la nuestra, la certeza jurídica y la agilidad administrativa son fundamentales. Atraer más inversiones se traduce en más empleos para nuestra gente, mejores salarios y un entorno donde los jóvenes y las familias trabajadoras encuentren oportunidades reales sin tener que sortear trabas gubernamentales.

Recortar el papeleo y facilitar las cosas a quienes arriesgan su capital en el estado es un acierto indiscutible. Sin embargo, la verdadera prueba estará en las ventanillas y portales digitales de cada municipio: los ciudadanos y empresarios deben sentir este cambio en la práctica diaria y no quedarse solo con el acuerdo firmado en papel.

Simplificar los trámites es defender el esfuerzo de la gente que quiere sacar adelante a Baja California.

¿Qué opina la comunidad? ¿Han sentido alguna mejora en los tiempos al realizar sus trámites gubernamentales en los últimos meses?