Un operativo encabezado por la Fiscalía General del Estado de Baja California terminó con la detención de 32 agentes de policías municipales en distintos puntos del estado, en un caso que vuelve a poner sobre la mesa el tema de la depuración policial.

La información fue dada a conocer durante la Mesa de Seguridad encabezada por la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda, donde se detalló que los elementos pertenecen a corporaciones de Tijuana, Mexicali, Ensenada y Playas de Rosarito.

De acuerdo con lo informado, las detenciones se realizaron por la probable participación de los agentes en delitos de alto impacto, aunque hasta el momento no se han dado a conocer más detalles específicos sobre cada caso.

MENSAJE DIRECTO: “NO HAY ESPACIO PARA LA IMPUNIDAD”

La gobernadora fue clara en el posicionamiento: en Baja California —dijo— no habrá tolerancia para conductas fuera de la ley, incluso dentro de las propias corporaciones.

“No hay espacio para la impunidad. Se actúa con firmeza, sin distinciones y con total coordinación para proteger a las familias”, señaló.

UNA SEÑAL HACIA DENTRO Y HACIA FUERA

Más allá del número, el mensaje es fuerte: la revisión también va hacia dentro de las instituciones de seguridad.

Casos como este suelen generar dos lecturas: por un lado, la preocupación de que haya elementos involucrados en delitos; por otro, la señal de que sí hay operativos dirigidos a limpiar las corporaciones.

En un estado donde la seguridad sigue siendo uno de los temas más sensibles, este tipo de acciones buscan algo más que detenciones: recuperar la confianza de la ciudadanía en quienes deben protegerla.