Durante años, cada verano en nuestro estado ha traído la misma preocupación para miles de familias: los apagones y la saturación del sistema eléctrico. Por eso, la inauguración de la Central de Ciclo Combinado González Ortega en el Valle de Mexicali representa una noticia de impacto real para todo Baja California.
La presidenta Claudia Sheinbaum y la gobernadora Marina del Pilar pusieron en marcha esta nueva planta de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), la cual sumará 653 megawatts al sistema regional. En una zona donde el termómetro supera fácilmente los 40 grados y el uso del aire acondicionado no es un lujo, sino una necesidad vital de salud y bienestar familiar, reforzar la red eléctrica es un acto de justicia básica.
Que los gobiernos federal y estatal inviertan en infraestructura pesada para garantizar la luz en los hogares, comercios e industrias de Mexicali y la región es un paso en la dirección correcta. Garantizar energía constante le da tranquilidad a las familias trabajadoras y certidumbre a la economía de nuestro estado, que sigue creciendo a pasos agigantados.
Sin embargo, el reto para las autoridades energéticas no termina con el encendido de esta central. La verdadera prueba estará en el mantenimiento continuo de la red de distribución y en asegurar que esta nueva capacidad se traduzca en veranos sin cortes de luz ni cobros excesivos para los ciudadanos que más lo necesitan.
Reconocemos las obras de gran calado que resuelven problemas de fondo para la comunidad. Garantizar los servicios básicos es la mejor forma de proteger el esfuerzo de las familias bajacalifornianas.
¿Creen que esta nueva planta logre terminar definitivamente con los problemas de suministro eléctrico durante los meses de más calor en nuestro estado?