Ya es oficial y quedó asentado en el Periódico Oficial del Estado: en Tijuana se permite el uso de vidrios polarizados en autos particulares. Una medida que muchos ciudadanos pedían a gritos, sobre todo por las intensas jornadas de calor y para proteger a la familia dentro del auto. Pero no nos confundamos, esto no es un cheque en blanco y hay reglas claras que debemos conocer.

La reforma aplica únicamente para vehículos con placas vigentes de Baja California y exige que el tono del polarizado sea de término medio, de tal forma que no se obstruya la visibilidad hacia el interior del carro. Además, queda muy claro que los autos con placas de otros estados o sin regularizar (los llamados «chocolate») quedan totalmente fuera de esta disposición y seguirán enfrentando restricciones.

Hay que reconocer que esta medida es un avance positivo para cerrar la puerta a las viejas prácticas de extorsión y abusos que por años afectaron a los automovilistas locales en los retenes o paradas de tránsito. Al regular un derecho básico de confort y protección solar, se le da certeza al conductor que cumple con sus trámites en regla.

Sin embargo, como en toda norma, la clave estará en el criterio del agente de tránsito al momento de evaluar si un tono obstruye o no la visibilidad. Para evitar malos entendidos o pretextos, la responsabilidad de los ciudadanos es traer la documentación al corriente y respetar los límites permitidos.

Se da un paso firme para proteger el bolsillo y la tranquilidad de las familias tijuanenses que andan en la regla.

¿Creen que esta medida ayude a disminuir los abusos en las calles o consideran que provocará confusiones al momento de la revisión?