El escenario político en Baja California empieza a moverse con fuerza. La gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda dejó claro durante su conferencia matutina que aquellos funcionarios interesados en competir en el proceso interno de Morena rumbo a la gubernatura deberán separarse de sus cargos a más tardar este domingo 22 de junio.

La separación del cargo es una decisión correcta y necesaria para evitar que los recursos y tiempos del gobierno se confundan con aspiraciones personales. La administración pública exige atención de tiempo completo y las necesidades de las familias de nuestro estado no pueden quedar en segundo plano por atender una agenda partidista.

Mencionar que podría haber más de seis aspirantes refleja el interés por encabezar los destinos de la entidad, pero también nos obliga a los ciudadanos a exigir seriedad. Quienes decidan dejar sus responsabilidades actuales deben hacerlo con cuentas claras y dejar sus áreas funcionando de manera impecable, porque el trabajo por la seguridad, las obras y la tranquilidad comunitaria no puede pausarse.

Al final del día, lo importante no son los nombres ni la cantidad de aspirantes que se anoten en la lista, sino los resultados que entreguen a la población mientras estén en el servicio público. Baja California necesita perfiles comprometidos con el bienestar de la gente, no figuras enfocadas únicamente en el siguiente paso de su carrera.

El tiempo en el servicio público cuenta cada segundo y la ciudadanía estará atenta a cómo se da esta transición.

¿Ustedes qué opinan? ¿Consideran acertado que los funcionarios se retiren de sus cargos desde este momento para buscar una candidatura?