El Centro de Tijuana no necesita mucho discurso… necesita mantenimiento constante. Y justo ahí es donde entran este tipo de jornadas.

El Ayuntamiento, encabezado por Ismael Burgueño Ruiz, realizó una limpieza en el primer cuadro de la ciudad, pero con un detalle interesante: no fue solo gobierno, también participaron comerciantes de la zona.

En total, alrededor de 50 comerciantes se sumaron a estas acciones junto con personal municipal. Hubo limpieza profunda con apoyo de pipas de agua, retiro de basura acumulada y atención a varias de las calles más transitadas: desde Segunda y Niños Héroes, hasta Quinta y Constitución.

Y aquí vale la pena decirlo como es: cuando el Centro está limpio, se siente. Cambia la experiencia para quien trabaja ahí, para quien va de paso y para quien visita la ciudad.

El director de Inspección y Verificación, José Antonio Olivas Heredia, destacó justo eso: mejorar la imagen urbana y el orden. Y sí, suena institucional… pero en la práctica se traduce en banquetas transitables, menos acumulación de basura y un entorno un poco más digno.

Ahora, la parte clave —como siempre— no es la jornada, es la constancia. Porque el Centro no se limpia una vez… se mantiene todos los días.

Lo positivo aquí es que ya hay coordinación entre autoridad y comerciantes. Y cuando eso pasa, las cosas suelen funcionar mejor.

La pregunta es si este ritmo se va a sostener. Porque si sí… ahí es donde realmente se empieza a notar el cambio.