Entre política pública y antojo fronterizo.
La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, compartió en sus redes sociales una visita a un pequeño negocio en La Rumorosa, invitando a la ciudadanía a probar los “Tacos de Guisado Las Chicas Superpoderosas”, emprendimiento de Mónica, beneficiaria del programa estatal de Proyectos Productivos.
“Si andan por La Rumorosa, vengan a probar los taquitos de Mónica… pidan el taco de deshebrada, ¡100% recomendado!”, escribió la mandataria.
Más que una recomendación gastronómica
Aunque la publicación puede parecer simplemente una recomendación foodie, el mensaje tiene fondo: el negocio fue impulsado a través de apoyos gubernamentales para fortalecer proyectos productivos locales.
La Rumorosa, punto estratégico de tránsito entre Mexicali y Tecate, se ha convertido en vitrina natural para pequeños comercios que viven del turismo carretero. En ese contexto, el respaldo institucional y la promoción directa desde la titular del Ejecutivo estatal representan visibilidad y flujo potencial de clientes.
Emprendimiento con apoyo estatal
El programa de Proyectos Productivos busca precisamente eso: que apoyos económicos o en especie se traduzcan en negocios activos y sostenibles. En este caso, una taquería de guisados que ya opera formalmente y que ahora recibe impulso mediático desde el más alto nivel del gobierno estatal.
En tiempos donde el discurso público suele centrarse en seguridad o infraestructura, este tipo de publicaciones también construyen narrativa: cercanía, economía local y consumo regional.
Y sí… si vas pasando por La Rumorosa, parece que el taco de deshebrada ya tiene sello oficial.