Tijuana no puede darse el lujo de fallarle al turismo. Bajo esa premisa, el alcalde Ismael Burgueño Ruiz encabezó una mesa de trabajo con la secretaria de Turismo de Baja California, Zaida Luz López Sánchez, y representantes de organismos empresariales, con el objetivo de fortalecer la seguridad turística en la ciudad.
La reunión se llevó a cabo en Palacio Municipal y tuvo un enfoque muy claro: generar confianza, tanto para quienes visitan Tijuana como para quienes viven del turismo. Burgueño fue directo al señalar que el papel de la autoridad es crear condiciones reales de seguridad y coordinación.
“Tenemos que generar confianza para que el turismo siga fortaleciéndose. Hay voluntad de todos y eso nos va a permitir cerrar filas”, expresó el alcalde.
CAPACITACIÓN POLICIAL, TECNOLOGÍA Y PROTECCIÓN AL TURISTA
Durante el encuentro se pusieron sobre la mesa acciones concretas. Entre ellas, capacitaciones de sensibilización a elementos policiacos, el uso de cámaras corporales y la creación de un aplicativo digital que permita al turista contar con respaldo inmediato en caso de ser intervenido por un policía.
En la mesa también participaron el secretario de Desarrollo Económico de Tijuana, Pedro Montejo Peterson, y el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, José Alejandro Avilés Amezcua, quienes coincidieron en que el turismo es un eje clave para la economía local.
Montejo Peterson subrayó que uno de los esfuerzos prioritarios ha sido la agilización de los cruces fronterizos, mientras que Avilés Amezcua respaldó los procesos de evaluación permanente y capacitación para mejorar el trato al visitante.
TIJUANA, PUERTA DE ENTRADA A BAJA CALIFORNIA
Por su parte, Zaida Luz López destacó que iniciar el año trabajando con Tijuana no es casualidad, ya que la ciudad es la principal puerta de entrada al estado y conecta con los destinos más visitados de la región.
“Nos unimos todas y todos para hacer un gran trabajo. El objetivo es que quienes nos visitan se lleven experiencias positivas y seguras”, afirmó.
La reunión dejó claro que el mensaje es uno solo: Tijuana quiere turismo, pero turismo seguro. Y para lograrlo, gobierno y sector empresarial tendrán que ir en la misma dirección.