Más de 56 toneladas de escombro, basura pesada y llantas fuera de las calles en La Presa Este, Cerro Colorado y La Presa Abelardo L. Rodríguez. A simple vista, el dato impacta, pero cuando recorremos esas colonias sabemos perfectamente lo que significan esos números: la diferencia entre un entorno seguro para nuestros hijos o un foco de infección afuera de la casa.

Estas jornadas del programa Tijuana: Ciudad Limpia, impulsado por el alcalde Ismael Burgueño y coordinado por las delegaciones, tocan un punto clave: la tranquilidad comunitaria. Arreglar luminarias LED, limpiar camellones y retirar escombros no es solo un tema estético, es un tema de seguridad para las familias que caminan por ahí muy temprano a trabajar o de regreso del trabajo.

Hay que reconocer cuando las peticiones ciudadanas se traducen en cuadrillas trabajando en la calle. Ver a los vecinos sumados con el personal municipal en Cañadas del Florido o Villa Residencial Del Bosque demuestra que la participación comunitaria sí funciona cuando hay respuesta del otro lado.

Sin embargo, el reto no acaba cuando se retira el último camión de volteo. Limpiar es apenas la mitad del trabajo; la otra mitad nos toca a nosotros como ciudadanos evitando tirar llantas, basura o escombro en las esquinas. Mantener nuestra casa limpia es una tarea compartida y constante.

El avance se nota en las calles y eso se agradece. Ahora la pregunta es para todos en la comunidad: ¿qué medidas estamos tomando en nuestra propia calle para cuidar estos espacios y no volver a acumular esa cantidad de deshechos?